El dinero de los partidos
Cuando
Josep Pla, sabio y maestro en dos idiomas, llegó a Nueva York, en
Navidad, y vio las luces y el brillo esplendorosos con que se
engalanaba la ciudad, antes de gozar con el espectáculo hizo gala de su
profunda desconfianza ampurdanesa y preguntó con gran cautela: «¿Quién
paga todo esto?». La permanente confusión que vivimos en España entre
lo privado y lo público y, dentro de lo público, entre lo nacional, lo
autonómico y lo local nos empuja con frecuencia a pensar que muchos de
los servicios que utilizamos son gratuitos; pero conviene tener claro
que, por lo general, somos nosotros quienes lo pagamos todo. Incluso lo
que no nos gusta. Seguir leyendo…

