La pregunta desde una mínima lógica y sentido común debiera ser NO. ¿Cómo obviar la impronta que ha dejado el cristianismo a lo largo de siglos en pintura, escultura, literatura……? Lo realmente dantesco de la situación es que algunos de los dirigentes políticos actuales no tendrían ningún reparo en que eso ni se estudiase ni se comprendiese pues no comparten la idea de una formación humanística y moral del individuo.
Si se lanza esa pregunta es muy posible que haya mucho “asno” con poder de decisión que diga que sí, que deberían prohibirse sin vacilar.