La (in)felicidad colectiva


Este estudio intenta demostrar que los países ricos con mayores desigualdades son también los que están peor en términos de felicidad y de calidad de vida. O, en sentido positivo, que haciéndonos todos un poco más iguales –en las condiciones de vida, cultura, educación, etc.– nos iría mucho mejor en todo lo demás. Empezando por un sentido de la vida más generoso y menos egoísta.

Es una tesis que se puede admitir, sin más, porque es razonable y roza incluso con la tautología: “Si fuéramos mejores estaríamos mejor”. Pero los autores la documentan sobre un estudio basado en lo que sucede en 23 de los países más ricos de la OCDE.

Los temas de igualdad han sido abordados casi siempre en nombre de ideologías que no añaden más que frases enfáticas y a menudo muy gastadas. Por eso no vienen mal estos estudios con un alcance limitado pero claro y que suponen una real aportación a lo que debería hacerse: una combinación de buena política en los gobernantes y de virtudes en todos.

España, en los numerosos cuadros que ilustran el libro, no queda, en general, en mal lugar. Ocupa casi siempre una posición intermedia, en bastantes casos similar a la de Suiza. Los registros más bajos se dan en cuestiones educativas, algo que se sabe por otros muchos índices.

The Spirit Level. Why More Equal Societies Almost Always Do Better

Autor: Kate Pickett Richard Wilkinson
Turner. Madrid (2009). 315 págs. 22 €. Traducción: Laura Vidal Sanz.

Firmado por Rafael Gómez Pérez
Fecha: 21 Abril 2010