La teoría científica de la evolución de los vivientes ha sido objeto de manipulaciones ideológicas para intentar justificar las tesis materialistas que sostienen que Dios no existe y que el hombre no es sino un animal más fruto de la evolución biológica. Esto provocó una reacción contraria en el fundamentalismo protestante americano, que negaba el valor de dicha teoría y postulaba un “creacionismo” entendido como una interpretación literal de los contenidos de la Biblia. Pero un error no se combate con otro error, sino analizando con rigor lógico y con honradez intelectual todos los aspectos contenidos en un problema.