La Inquisición secular

Brendan O’Neill, que se define como ateo libertario, escribe en www.spiked-online.com que la campaña de los nuevos ateos contra el Papa surge de un secularismo pesimista, que solo es capaz de afirmarse ridiculizando a la religión.

Brendan O’Neill se refiere a la campaña de lo que llama Nuevos Ateos (como Richard Dawkins, Christopher Hitchens, Geoffrey Robertson…) que han lanzado la propuesta de detener al Papa cuando visite Gran Bretaña, acusado de “crímenes contra la humanidad”.

O’Neill se pregunta por qué unos pensadores inteligentes parecen perder la razón cuando se trata de la Iglesia católica y del Papa. Por ejemplo, recuerda que “en 2006 Dawkins criticó la ‘histeria sobre la paidofilia’ y afirmó que, aunque él había sido víctima de abuso sexual en un internado, estaría dispuesto a defender a sus abusivos profesores si ‘al cabo de cincuenta años fueran acosados por vigilantes o abogados como si fueran asesinos de niños’. Sin embargo, ahora pone a los sacerdotes abusadores a la par que los genocidas”.

O’Neill advierte que algunos comentaristas anticatólicos han decidido no atender a los datos y a los números, y hacen afirmaciones tan peregrinas como la de ese columnista que describe al Vaticano como “una conspiración criminal internacional para proteger a los violadores de niños”. A pesar de esta falta de mesura, “la campaña de los que van a la caza del Papa ha adquirido un carácter poderosamente patológico, obsesivo y de una estridencia ensordecedora. Es gritona y emotiva.”

Intolerancia ante las creencias sólidas

La razón de que esta campaña se haya hecho tan histérica, dice O’Neill, se debe a que los Nuevos Ateos necesitan afirmarse. “La actual caza del Papa surge de un movimiento secularista que parece incapaz de afirmar un propósito o un sentido de un modo positivo, centrado en el hombre –al estilo de lo que hicieron grandes ateos como Marx o Darwin– y que solo pueden afirmarse negativamente, en confrontación con el ‘mal’ de la religión, con gestos contra la supuesta perversidad de la fe institucionalizada”.

“El secularismo está en crisis”, dice O’Neill. Si en los tiempos de la Ilustración rechazó la guía de Dios para afirmar que el hombre solo podía dominar las complejidades de la vida, hoy domina un pensamiento pesimista en el que el hombre es visto como un ser codicioso, destructivo, en el que no se puede confiar. No es la fe en la humanidad lo que define al actual secularismo, sino, al contrario: una profunda confusión sobre el papel del hombre, un sentirse incómodo en el mundo en que vivimos. “Empujado más por la duda y la confusión que por un deseo de Ilustración, el nuevo secularismo da su alarma intolerante ante cualquier sistema de pensamiento que, a diferencia de los suyos, parezca tener algo de coherencia y autoridad”.

“Esto es lo que está detrás de su guerra contra la religión: un instinto de ridiculizar a aquellos que, a diferencia de los secularistas contemporáneos, tienen una perspectiva global de la vida y un sólido sistema de pensamiento. Esto es realmente lo que ellos encuentran tan extraño en la Iglesia católica en particular: sus creencias, su fe, su jerarquía. Un ateísmo completamente extraño a la gran masa de la gente y a cualquier visión orientada al futuro solo puede arremeter de un modo extremo e intolerante contra aquellos que todavía parecen tener creencias sólidas: los creyentes, o los ‘ilusos’, como los llaman los Nuevos Ateos”.

Como consecuencia, escribe O’Neill, “su campaña contra el Papa realmente tiene el aire de una caza de brujas o, paradójicamente, de una Inquisición. Primero, para imbuir su campaña de alguna lógica, los caza-papas deben exagerar ampliamente la escala y los efectos de los delitos de la Iglesia católica contra los niños. Segundo, porque tácitamente están tratando de crear un clima represivo y policial en relación con lo que consideran una religión problemática, hasta el punto de que los líderes religiosos no se sientan libres de viajar por el mundo para visitar a sus seguidores. Y tercero, y más importante, porque su caza del Papa está pensada para darse una satisfacción a sí mismos, para atribuirse un sentimiento de poder, un propósito y una legitimidad que ya no pueden asegurar a través de sus ideas o de su visión”.

Brendan O’Neill, asegura que “como ateo libertario, mi única preocupación en este tema es analizar la emergencia de una nueva forma de ateísmo histérico y represivo. Y los Nuevos Ateos no son el primer grupo de gente en la historia que persigue sus propios objetivos intolerantes, engañosos y discutibles, bajo el pretexto de hacer justicia a los desposeídos”.

Fuente: www.spiked-online.com
Fecha: 22 Abril 2010

La (in)felicidad colectiva


Este estudio intenta demostrar que los países ricos con mayores desigualdades son también los que están peor en términos de felicidad y de calidad de vida. O, en sentido positivo, que haciéndonos todos un poco más iguales –en las condiciones de vida, cultura, educación, etc.– nos iría mucho mejor en todo lo demás. Empezando por un sentido de la vida más generoso y menos egoísta.

Es una tesis que se puede admitir, sin más, porque es razonable y roza incluso con la tautología: “Si fuéramos mejores estaríamos mejor”. Pero los autores la documentan sobre un estudio basado en lo que sucede en 23 de los países más ricos de la OCDE.

Los temas de igualdad han sido abordados casi siempre en nombre de ideologías que no añaden más que frases enfáticas y a menudo muy gastadas. Por eso no vienen mal estos estudios con un alcance limitado pero claro y que suponen una real aportación a lo que debería hacerse: una combinación de buena política en los gobernantes y de virtudes en todos.

España, en los numerosos cuadros que ilustran el libro, no queda, en general, en mal lugar. Ocupa casi siempre una posición intermedia, en bastantes casos similar a la de Suiza. Los registros más bajos se dan en cuestiones educativas, algo que se sabe por otros muchos índices.

The Spirit Level. Why More Equal Societies Almost Always Do Better

Autor: Kate Pickett Richard Wilkinson
Turner. Madrid (2009). 315 págs. 22 €. Traducción: Laura Vidal Sanz.

Firmado por Rafael Gómez Pérez
Fecha: 21 Abril 2010

The Butterfly Circus

El corto “The Butterfly Circus”, coprotagonizado por el actor mexicano Eduardo Verástegui,
ha ganado el primer premio del concurso de cortos “The Doorpost Film Project”..
Este premio, de 100.000 dólares, reconoce la aportación del corto a la promoción de valores
como la esperanza y la dignidad humana. En esta ocasión, los valores eran la esperanza, el perdón,
la humildad, la alegría, la libertad y la redención..


“Nadie habla de los 30 hombres que murieron a manos de sus mujeres el año pasado”

“Por fin se ha hecho justicia, Nacho. Bienvenido al barrio”. Este miércoles 21, José Ignacio Y. volvía a Getafe (Madrid), a la residencia de sus padres, después de un año sin poder acercarse a su casa de toda la vida. Un juez le levantó la orden de alejamiento que desde marzo de 2009 le prohibía acercarse a menos de 500 metros de la casa de su ex mujer, con la que vivía justo en el portal contiguo al de su residencia familiar.

Según explicó José Ignacio a El Confidencial, su ex mujer lo anuló durante años. Y el daño no fue sólo psicológico, sino también físico. Lo abofeteó y arañó durante su matrimonio cada vez que se le antojaba. La gente le preguntaba, pero él, por vergüenza, aseguraba que todo se debía a “la fogosidad” de su esposa. “¿Crees que alguien va a creer que alguien que pesa 50 kilos puede pegar a un tío de más de 100?”, le preguntaba su mujer de forma burlesca, según narra el afectado. Ella, que responde a las siglas A.L.M., es la madre de sus dos hijos gemelos. Según José Ignacio, llegó a ponerle un cuchillo en el cuello; se acostaba con otros hombres en su propia cama “porque tú ya no me vales”, e incluso amenazó con arrojar a uno de sus hijos al vacío desde la ventana para retener a su pareja en casa. “Me decía: Si cruzas esa puerta, tiro al niño y después me arrojo yo”. Lo último, fingir una paliza para denunciarlo por malos tratos. “Si renuncias al piso y me das el dinero que te pido, te quito la denuncia”. El acosado era él, pero ¿quién le iba a creer?

El hombre maltratado también existe. No es ni un concepto nuevo ni un símbolo ni la nueva peor moda. “Nacho es sólo un ejemplo”, asegura el juez Francisco Serrano. “Hay muchos inocentes encarcelados porque sus mujeres los denunciaron falsamente”. Serrano escupe indignación cuando habla de la Ley Orgánica de Protección Integral contra la Violencia de Género. Quien lea sus declaraciones quizá lo tache de juez machista, pero en su currículum destaca ser el primer magistrado en firmar una orden de alejamiento. En 2001, cuando la ley de Violencia de Género no estaba ni pensada, recibió el premio Amuvis por defender a la mujer maltratada.

Falsa violencia machista

La batalla actual de Serrano, el juez titular del Juzgado de Familia número 7 de Sevilla, es muy simple: lucha para que las mujeres que quieran divorciarse no usen las ventajas que esta ley les ofrece para obtener beneficios de una manera injusta. “Denuncio una realidad silenciada: la falsa violencia machista”, sentencia. Serrano habla de la ley como una hecha a la medida de un gobierno que no ha querido mantener un concepto de violencia familiar que englobara todos los maltratos que se da en un hogar, sin distinguir según el sexo de la víctima. ¿Por qué las muertes de mujeres sí cuentan, y las de hombres no?

Serrano asegura que el Ministerio del Interior anotaba el número de asesinadas y el de asesinados hasta 2006. Las estadísticas oficiales informaban de que en 2002 55 mujeres murieron a manos de sus maridos y 16 acabaron con la vida de sus maridos o ex parejas. En 2003 murieron por la misma causa 65 mujeres y 13 varones; 2004: 61 versus 9; 53 en 2005 frente a 15 hombres; en 2006, 54 mujeres y 12 hombres. Con estas cifras, se puede afirmar que muere un hombre a manos de sus mujeres por cada cinco mujeres asesinadas. ¿Dónde están ellos? ¿Por qué no hay asociaciones que les apoyen cuando se sienten avergonzados? ¿Por qué no tienen ninguna institución que los ampare y el 016 les cuelga el teléfono “porque sólo atendemos a mujeres?” (algo que ya corroboró un periodista de ‘El Confidencial’ haciéndose pasar por un hombre maltratado).

Por más que lo haya preguntado, a Serrano nadie le ha contestado todavía por qué se dejó de divulgar desde 2007 las cifras de hombres muertos por agresiones de sus cónyuges. “El año pasado más de 30 hombres murieron a manos de sus mujeres. Este año ya van cinco. Pero no busquen en los organismos oficiales, porque de esto no interesa informar”. Aunque la violencia en el ámbito familiar está prevista en el Código Penal español, existe una corriente social que pretende reducir el término violencia a la que ejercen los hombres y padecen las mujeres, negando así cualquier opción a que la situación sea distinta. “Por eso esta ley es inconstitucional, porque la Constitución dice que todos los españoles somos iguales ante la ley. No distingue entre sexos”.

Serrano habla también del principio de igualdad y de la presunción de inocencia al que todos los seres humanos tienen derecho mientras no se demuestre lo contrario. “Aquí se deja en libertad no por inocente, sino porque no se ha demostrado que sea culpable”, insiste Serrano.

Jueces, periodistas, policías judiciales, “hasta diputados y senadores de muy alto nivel me han dado la razón cuando les he dicho que esta ley es inconstitucional y discriminatoria”. Serrano habla de discriminación incluso con las propias mujeres, las del siglo XXI que luchan por una igualdad de oportunidades. “Señoras del nuevo siglo; que sepan que esta ley dice que ustedes, por ser mujeres, están en inferioridad de condiciones frente a cualquier hombre”. Las palmaditas en la espalda siempre se la dan off the record. “Es el producto estrella del Gobierno, Francisco. Yo no me atrevo a levantar la liebre el primero”, le reconocen al abogado a escondidas.

El magistrado sigue acumulando cifras: “Tampoco les interesa airear que algunos de los 3.716 varones que se suicidaron en 2006 (frente a las 2.653 mujeres) lo hicieron por el efecto adverso de esta ley, discriminatoria tanto para ellos como para ellas”. Serrano quería comprobar cuántos de estos se arrojaron al vacío cuando estaban en crisis o en proceso de separación de sus parejas. Pero los organismos oficiales decidieron quitar el estado civil de los suicidas a partir de 2007. Desde entonces, se divulgan las cifras de violencia contra las mujeres en el registro abierto en la web del Ministerio de Sanidad. Por eso Serrano insiste en que una gran parte de los suicidios de varones entre 30 y 60 años se debe al trauma que causa el “trato discriminatorio que sufren en el proceso de separación”.

Una discriminación “incomprensible”

Víctor Fernández es abogado de Patón & Asociados, el primer bufete español especializado en violencia machista. Como única estadística rigurosa sobre este problema se refiere al 25,6% de víctimas mortales de hombres registradas en España en manos de sus parejas, según datos del CGPJ. Con los datos de Serrano, en 2009 el porcentaje aumentó considerablemente. Fernández coincide con su colega Serrano en que la ley es un “disparate”. “Establecer una diferencia jurídica entre hombres y mujeres en 2010 es incomprensible”. No pone en duda que la mujer maltratada debe ser protegida, pero sí culpa al gobierno de que los hombres no cuenten con ninguna institución que les ampare.

La mayor parte de los casos archivados en el registro de violencia de género son, para Serrano, conflictos entre iguales en el combate de cualquier separación. La diferencia entre el dato del juez de Sevilla de que el 86% de las denuncias de maltrato no responden a situaciones reales de violencia y la cifra del Gobierno, que considera falsas el 0,4% de las denuncias es abismal. Para demostrar la “visión distorsionada del maltrato”, Serrano pone como ejemplo al juzgado de Violencia de Género de Sevilla. En 2008, la Fiscalía Superior de Andalucía recogió 9.814 procedimientos. De ellas se emitieron 1.010 sentencias: “395 condenatorias, 412 absoluciones y 203 condenas de conformidad”. El 90% de las denuncias se archivaron o acabaron en absolución, como el caso de Nacho.

“Miedo a la denuncia”

Nacho, el maltratado denunciado, siente que “todos los hombres casados o en una relación estamos en el mundo bajo una libertad condicional que te quitan cuando tu mujer te denuncia y te mete en el calabozo, privándote de todo”. Es lo que Serrano denomina holocausto social: “Miles de hombres son encarcelados cada año con una mera denuncia”. Es lo que en Derecho se denomina derecho de autor: “Se te condena por ser hombre, no por los hechos cometidos. Y si se demuestra que ella ha denunciado falsamente, no pasa nada”.

A la mujer tampoco se le protege por ser víctima, sino por ser mujer. Según los datos que publica el Ministerio de Igualdad, en 2009 fueron 55 las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas, un 27,6% menos que el anterior. El dato que llama la atención es que el 74,5% no había puesto denuncia previa. “Desgraciadamente las verdaderas víctimas del maltrato, las que se esconden para que nadie le vea ojo morado, siguen en sus casas con un miedo terrorífico a denunciar, por si su agresor la mata. A ésas son a las que debe amparar la ley”.

A.L.M. no pudo demostrar que su marido le había pegado de la manera que ella decía ni ninguna otra. Nacho se sentó en el banquillo de los acusados sin ser consciente siquiera de que el maltratado era él. Esta misma semana le han absuelto, pero no por ser inocente, sino porque no se pudo comprobar que era culpable. Al levantar la orden de alejamiento, Nacho ha podido entrar de nuevo en casa de sus padres. “Ella vive ahí, en esa ventana están durmiendo ahora mismo mis hijos”, reconoce con cierta ironía. La ley se muestra como un arma cargada, que en las manos equivocadas puede convertir la vida de un buen hombre en un calvario. Con la ley de violencia de género en la mano, ni ellas son tantas ni ellos, tan pocos. Nacho ha decidido abandonar la vía legal aunque desea fuertemente que se conozca su caso. Este periódico le acompañó en el preciso momento en el que después de un año, volvió a su barrio, por unos meses prohibido. Ahora está rehaciendo su vida con una nueva chica, con ilusión y cierto desarreglo. Reconoce tener miedo, que casi es pánico, a que una nueva denuncia le haga revivir de nuevo el calvario.
nada de lo que está pasando.

La borrachera numérica del “New York Times”

Decía hace unos días que estoy leyendo todo lo que publica el New York Times sobre el tema de los abusos (y de la caza al Papa, habría que añadir) durante estas semanas. Repesco ahora un dato que me llamó la atención: en su borrachera numérica, el diario norteamericano se refirió en dos crónicas a que las víctimas de abusos sexuales en Irlanda ascendían a “cientos de miles de jóvenes”. Supongo que alguien les diría que se les había ido la mano. En efecto, introdujeron una corrección en la que precisaban que no eran cientos de miles, sino “decenas de millares” (ver aquí y aquí).

¿Decenas de millares? Sobre el caso irlandés se han publicado dos informes gubernamentales. El primero (Ryan Report, mayo 2009) trata de la situación en los internados irlandeses (1914-2000). En su día escribí que el informe explica que usa el término “abuso” en su acepción más amplia: no se refiere solo a abuso sexual sino, sobre todo, a abuso físico (castigos, violencia), psicológico y, en general, dejadez, abandono, malas condiciones de vida, alimento, bajo nivel sanitario. Los datos, referido a 25.000 alumnos de escuelas, reformatorios y orfanatos en este periodo,  recogen 253 acusaciones de abusos sexuales a chicos y 128 a chicas. No todas están atribuidas a sacerdotes, religiosos o religiosas; son casos de diversa naturaleza y gravedad, rara vez referidos a impúberes. El otro informe (Murphy Report) se centra en la diócesis de Dublin y fue publicado en diciembre de 2009. La comisión identificó 320 personas abusadas desde 1974 a 2004; y otras 120 desde 2004 a 2009.

Lo he dicho mil veces, pero no me importa repetirlo de nuevo: un caso ya habría sido demasiado. Al mismo tiempo, hay que reconocer que no es lo mismo referirse a “decenas de millares”, como hace indulgentemente el New York Times, que a varios centenares, como muestran los informes publicados por la autoridad civil. No se trata de disminuir el problema sino de mostrar los niveles del delirio, y de camino comprobar que la única institución que ofrece datos y está haciendo cosas concretas para resolverlo es precisamente la Iglesia.

Leido en http://www.laiglesiaenlaprensa.com/2010/04/la-borrachera-num%C3%A9rica-del-new-york-times.html

Los jóvenes de hoy quieren familia y matrimonio

Frente a la generación de finales de los sesenta, que levantó sus armas contra las tradiciones recibidas e hizo gala de su carácter crítico, la generación del Milenio –la de aquellos que ahora tienen en torno a 18 años– es extrañamente convencional, explica en Time Nancy Gibs, basándose en los datos del último informe del Pew Research Center. “Preguntados sobre las metas de sus vidas, el 52% dice que ser un buen padre de familia es lo más importante para ellos, seguido de tener un matrimonio feliz. El 59% piensa que el aumento de nacimientos extramatrimoniales es perjudicial para la sociedad. Y mientras que son más tolerantes que las generaciones anteriores, tienden más a rechazar que a apoyar la cohabitación”.

Aunque estas afirmaciones pueden resultar sorprendentes, parece que no existe apenas “brecha generacional” entre los pertenecientes a la generación del milenio y sus padres. Niños y padres siguen, según Gibs, los mismos patrones de comportamiento, aunque “son menos luchadores que las generaciones anteriores”. Es sintomático que los jóvenes de ahora consideren que los valores morales de las personas mayores son generalmente mejores que los suyos.

En cuestiones religiosas, las nuevas generaciones no siente atracción por las “religiones oficiales”, pero ello no significa que rechacen la espiritualidad. Por el contrario, “son tan espirituales y tan propensos a creer en los milagros, en los ángeles y en el cielo como las generaciones anteriores. Rezan tanto como sus mayores. Parecen que no han perdido tanto la fe en Dios como la fe en las instituciones”.

Según el diagnóstico de Gibs, es una generación conformista y radicalmente optimista. No es de extrañar que el 41% de los jóvenes norteamericanos estén satisfechos de su situación y que, aunque un tercio considera que no gana lo suficiente para llevar la vida que desea, el 88% piensa que algún día mejorará su suerte.

Fuente: Time
Fecha: 18 Marzo 2010

Límites políticamente correctos

Aunque nuestra sociedad presume de haber liquidado los viejos tabúes, cada vez parece más claro que simplemente han sido sustituidos por otros. De modo que la misma libertad de expresión resulta hoy recortada por otros límites políticamente correctos. No se trata ya solo de opiniones, sino de hechos que está mal visto mencionar.

En Francia ha sido muy comentada la sanción que el Consejo Superior de lo Audiovisual –organismo regulador de la televisión– impuso a Canal Plus, por haber retransmitido los comentarios de un polémico periodista, Eric Zemmour, a propósito de la criminalidad y la inmigración. “Los franceses de origen inmigrante –había dicho Zemmour– sufren más controles policiales que los demás, porque la mayoría de los traficantes son negros y árabes, esto es un hecho”. Ante las críticas suscitadas, el empleador convoca al periodista a una entrevista previa al despido. El mundo mediático se encrespa; los lectores se movilizan a favor y en contra. Ante la reacción suscitada, la amenaza de despido de Zemmour es anulada.
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Fuera caretas, izquierda golpista.

Jamás pensaron que Aznar pudiese obtener una mayoría absoluta. Hasta entonces habían jugado a ser demócratas, a respetar la transición, a “perdonar el pasado”; la pasada por la izquierda vino bien, se vió que eran humanos, que llevaban años con ganas de tomar poder y bolsa, que les gustaba la patada en la puerta. Pero desde 2004, en seis años, no han dejado títere con cabeza y lejos de moderarse,se han radicalizado. El acto de la Complutense, con la excusa de Garzón, les ha quitado la careta: democracia directa y asamblearia (la suya); justicia popular (la suya); superioridad moral que lleva a romper las reglas democráticas. Actores con gafas oscuras, miembros del gobierno, un ex fiscal franquista, los sindicatos. Se ha tachado el acto de antidemocrático, lo es, y golpista. La izquierda española, entre sus oscuros fantasmas,es la que no ha evolucionado. Imaginen por un momento que hubiese sido la derecha la que hubiese organizado tal contubernio. Tomo y les aconsejo que tomen buena nota.

Leído en http://caraacara.blogspot.com/2010/04/fuera-caretas-izquierda-golpista.html

El libro negro del comunismo: vuelve el clásico silenciado

Se ha podido escribir que “la historia es la ciencia de la desgracia de los hombres”, y nuestro siglo de violencia [el s. XX] parece confirmar la veracidad de esta frase de una manera contundente.

Es cierto que en los siglos anteriores pocos pueblos y pocos estados se han visto libres de algún tipo de violencia en masa. Las principales potencias europeas se vieron implicadas en la trata de esclavos negros; la República francesa practicó una colonización que, a pesar de ciertos logros, se vio señalada por numerosos episodios repugnantes que se repitieron hasta su final. Los Estados Unidos siguen inmersos en una cierta cultura de la violencia que hunde sus raíces en dos crímenes enormes: la esclavitud de los negros y el exterminio de los indios.

Pero todo eso no contradice el hecho de que nuestro siglo parece haber superado al respecto a los siglos anteriores. Un vistazo retrospectivo impone una conclusión sobrecogedora: fue el siglo de las grandes catástrofes humanas -dos guerras mundiales, el nazismo, sin hablar de tragedias más localizadas en Armenia, Biafra, Ruanda y otros lugares-.El imperio otomano se entregó ciertamente al genocidio de los armenios, y Alemania al de los judíos y los gitanos. La Italia de Mussolini asesinó a los etíopes. Los checos han tenido que admitir a regañadientes que su comportamiento en relación con los alemanes de los Sudetes durante 1945-1946 no estuvo por encima de toda sospecha. E incluso la pequeña Suiza se encuentra hoy en día atrapada por su pasado de gestora del oro robado por los nazis a los judíos exterminados, incluso aunque el grado de atrocidad de este comportamiento no tenga ningún punto de comparación con el del genocidio.

El comunismo se inserta en esta parte del tiempo histórico desbordante de tragedias. Constituye incluso uno de sus momentos más intensos y significativos. El comunismo, fenómeno trascendental de este breve siglo XX que comienza en 1914 y concluye en Moscú en 1991, se encuentra en el centro mismo del panorama. Se trata de un comunismo que existió antes que el fascismo y que el nazismo, y que los sobrevivió y alcanzó los cuatro grandes continentes. Continue reading

Caracoles y toros

Ante la polémica antitaurina me pregunto:
¿Y los caracoles y el marisco?¿no se echan en agua hirviendo VIVOS? y que ricos estan.y se hacen caracoladas y mariscadas populares con mucha gente.

¿Y la matanza del cerdo, que hay que degollarlo y desangrarlo?? ¿no es una fiesta la matanza?

En fin