“Nadie habla de los 30 hombres que murieron a manos de sus mujeres el año pasado”

“Por fin se ha hecho justicia, Nacho. Bienvenido al barrio”. Este miércoles 21, José Ignacio Y. volvía a Getafe (Madrid), a la residencia de sus padres, después de un año sin poder acercarse a su casa de toda la vida. Un juez le levantó la orden de alejamiento que desde marzo de 2009 le prohibía acercarse a menos de 500 metros de la casa de su ex mujer, con la que vivía justo en el portal contiguo al de su residencia familiar.

Según explicó José Ignacio a El Confidencial, su ex mujer lo anuló durante años. Y el daño no fue sólo psicológico, sino también físico. Lo abofeteó y arañó durante su matrimonio cada vez que se le antojaba. La gente le preguntaba, pero él, por vergüenza, aseguraba que todo se debía a “la fogosidad” de su esposa. “¿Crees que alguien va a creer que alguien que pesa 50 kilos puede pegar a un tío de más de 100?”, le preguntaba su mujer de forma burlesca, según narra el afectado. Ella, que responde a las siglas A.L.M., es la madre de sus dos hijos gemelos. Según José Ignacio, llegó a ponerle un cuchillo en el cuello; se acostaba con otros hombres en su propia cama “porque tú ya no me vales”, e incluso amenazó con arrojar a uno de sus hijos al vacío desde la ventana para retener a su pareja en casa. “Me decía: Si cruzas esa puerta, tiro al niño y después me arrojo yo”. Lo último, fingir una paliza para denunciarlo por malos tratos. “Si renuncias al piso y me das el dinero que te pido, te quito la denuncia”. El acosado era él, pero ¿quién le iba a creer?

El hombre maltratado también existe. No es ni un concepto nuevo ni un símbolo ni la nueva peor moda. “Nacho es sólo un ejemplo”, asegura el juez Francisco Serrano. “Hay muchos inocentes encarcelados porque sus mujeres los denunciaron falsamente”. Serrano escupe indignación cuando habla de la Ley Orgánica de Protección Integral contra la Violencia de Género. Quien lea sus declaraciones quizá lo tache de juez machista, pero en su currículum destaca ser el primer magistrado en firmar una orden de alejamiento. En 2001, cuando la ley de Violencia de Género no estaba ni pensada, recibió el premio Amuvis por defender a la mujer maltratada.

Falsa violencia machista

La batalla actual de Serrano, el juez titular del Juzgado de Familia número 7 de Sevilla, es muy simple: lucha para que las mujeres que quieran divorciarse no usen las ventajas que esta ley les ofrece para obtener beneficios de una manera injusta. “Denuncio una realidad silenciada: la falsa violencia machista”, sentencia. Serrano habla de la ley como una hecha a la medida de un gobierno que no ha querido mantener un concepto de violencia familiar que englobara todos los maltratos que se da en un hogar, sin distinguir según el sexo de la víctima. ¿Por qué las muertes de mujeres sí cuentan, y las de hombres no?

Serrano asegura que el Ministerio del Interior anotaba el número de asesinadas y el de asesinados hasta 2006. Las estadísticas oficiales informaban de que en 2002 55 mujeres murieron a manos de sus maridos y 16 acabaron con la vida de sus maridos o ex parejas. En 2003 murieron por la misma causa 65 mujeres y 13 varones; 2004: 61 versus 9; 53 en 2005 frente a 15 hombres; en 2006, 54 mujeres y 12 hombres. Con estas cifras, se puede afirmar que muere un hombre a manos de sus mujeres por cada cinco mujeres asesinadas. ¿Dónde están ellos? ¿Por qué no hay asociaciones que les apoyen cuando se sienten avergonzados? ¿Por qué no tienen ninguna institución que los ampare y el 016 les cuelga el teléfono “porque sólo atendemos a mujeres?” (algo que ya corroboró un periodista de ‘El Confidencial’ haciéndose pasar por un hombre maltratado).

Por más que lo haya preguntado, a Serrano nadie le ha contestado todavía por qué se dejó de divulgar desde 2007 las cifras de hombres muertos por agresiones de sus cónyuges. “El año pasado más de 30 hombres murieron a manos de sus mujeres. Este año ya van cinco. Pero no busquen en los organismos oficiales, porque de esto no interesa informar”. Aunque la violencia en el ámbito familiar está prevista en el Código Penal español, existe una corriente social que pretende reducir el término violencia a la que ejercen los hombres y padecen las mujeres, negando así cualquier opción a que la situación sea distinta. “Por eso esta ley es inconstitucional, porque la Constitución dice que todos los españoles somos iguales ante la ley. No distingue entre sexos”.

Serrano habla también del principio de igualdad y de la presunción de inocencia al que todos los seres humanos tienen derecho mientras no se demuestre lo contrario. “Aquí se deja en libertad no por inocente, sino porque no se ha demostrado que sea culpable”, insiste Serrano.

Jueces, periodistas, policías judiciales, “hasta diputados y senadores de muy alto nivel me han dado la razón cuando les he dicho que esta ley es inconstitucional y discriminatoria”. Serrano habla de discriminación incluso con las propias mujeres, las del siglo XXI que luchan por una igualdad de oportunidades. “Señoras del nuevo siglo; que sepan que esta ley dice que ustedes, por ser mujeres, están en inferioridad de condiciones frente a cualquier hombre”. Las palmaditas en la espalda siempre se la dan off the record. “Es el producto estrella del Gobierno, Francisco. Yo no me atrevo a levantar la liebre el primero”, le reconocen al abogado a escondidas.

El magistrado sigue acumulando cifras: “Tampoco les interesa airear que algunos de los 3.716 varones que se suicidaron en 2006 (frente a las 2.653 mujeres) lo hicieron por el efecto adverso de esta ley, discriminatoria tanto para ellos como para ellas”. Serrano quería comprobar cuántos de estos se arrojaron al vacío cuando estaban en crisis o en proceso de separación de sus parejas. Pero los organismos oficiales decidieron quitar el estado civil de los suicidas a partir de 2007. Desde entonces, se divulgan las cifras de violencia contra las mujeres en el registro abierto en la web del Ministerio de Sanidad. Por eso Serrano insiste en que una gran parte de los suicidios de varones entre 30 y 60 años se debe al trauma que causa el “trato discriminatorio que sufren en el proceso de separación”.

Una discriminación “incomprensible”

Víctor Fernández es abogado de Patón & Asociados, el primer bufete español especializado en violencia machista. Como única estadística rigurosa sobre este problema se refiere al 25,6% de víctimas mortales de hombres registradas en España en manos de sus parejas, según datos del CGPJ. Con los datos de Serrano, en 2009 el porcentaje aumentó considerablemente. Fernández coincide con su colega Serrano en que la ley es un “disparate”. “Establecer una diferencia jurídica entre hombres y mujeres en 2010 es incomprensible”. No pone en duda que la mujer maltratada debe ser protegida, pero sí culpa al gobierno de que los hombres no cuenten con ninguna institución que les ampare.

La mayor parte de los casos archivados en el registro de violencia de género son, para Serrano, conflictos entre iguales en el combate de cualquier separación. La diferencia entre el dato del juez de Sevilla de que el 86% de las denuncias de maltrato no responden a situaciones reales de violencia y la cifra del Gobierno, que considera falsas el 0,4% de las denuncias es abismal. Para demostrar la “visión distorsionada del maltrato”, Serrano pone como ejemplo al juzgado de Violencia de Género de Sevilla. En 2008, la Fiscalía Superior de Andalucía recogió 9.814 procedimientos. De ellas se emitieron 1.010 sentencias: “395 condenatorias, 412 absoluciones y 203 condenas de conformidad”. El 90% de las denuncias se archivaron o acabaron en absolución, como el caso de Nacho.

“Miedo a la denuncia”

Nacho, el maltratado denunciado, siente que “todos los hombres casados o en una relación estamos en el mundo bajo una libertad condicional que te quitan cuando tu mujer te denuncia y te mete en el calabozo, privándote de todo”. Es lo que Serrano denomina holocausto social: “Miles de hombres son encarcelados cada año con una mera denuncia”. Es lo que en Derecho se denomina derecho de autor: “Se te condena por ser hombre, no por los hechos cometidos. Y si se demuestra que ella ha denunciado falsamente, no pasa nada”.

A la mujer tampoco se le protege por ser víctima, sino por ser mujer. Según los datos que publica el Ministerio de Igualdad, en 2009 fueron 55 las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas, un 27,6% menos que el anterior. El dato que llama la atención es que el 74,5% no había puesto denuncia previa. “Desgraciadamente las verdaderas víctimas del maltrato, las que se esconden para que nadie le vea ojo morado, siguen en sus casas con un miedo terrorífico a denunciar, por si su agresor la mata. A ésas son a las que debe amparar la ley”.

A.L.M. no pudo demostrar que su marido le había pegado de la manera que ella decía ni ninguna otra. Nacho se sentó en el banquillo de los acusados sin ser consciente siquiera de que el maltratado era él. Esta misma semana le han absuelto, pero no por ser inocente, sino porque no se pudo comprobar que era culpable. Al levantar la orden de alejamiento, Nacho ha podido entrar de nuevo en casa de sus padres. “Ella vive ahí, en esa ventana están durmiendo ahora mismo mis hijos”, reconoce con cierta ironía. La ley se muestra como un arma cargada, que en las manos equivocadas puede convertir la vida de un buen hombre en un calvario. Con la ley de violencia de género en la mano, ni ellas son tantas ni ellos, tan pocos. Nacho ha decidido abandonar la vía legal aunque desea fuertemente que se conozca su caso. Este periódico le acompañó en el preciso momento en el que después de un año, volvió a su barrio, por unos meses prohibido. Ahora está rehaciendo su vida con una nueva chica, con ilusión y cierto desarreglo. Reconoce tener miedo, que casi es pánico, a que una nueva denuncia le haga revivir de nuevo el calvario.
nada de lo que está pasando.

La borrachera numérica del “New York Times”

Decía hace unos días que estoy leyendo todo lo que publica el New York Times sobre el tema de los abusos (y de la caza al Papa, habría que añadir) durante estas semanas. Repesco ahora un dato que me llamó la atención: en su borrachera numérica, el diario norteamericano se refirió en dos crónicas a que las víctimas de abusos sexuales en Irlanda ascendían a “cientos de miles de jóvenes”. Supongo que alguien les diría que se les había ido la mano. En efecto, introdujeron una corrección en la que precisaban que no eran cientos de miles, sino “decenas de millares” (ver aquí y aquí).

¿Decenas de millares? Sobre el caso irlandés se han publicado dos informes gubernamentales. El primero (Ryan Report, mayo 2009) trata de la situación en los internados irlandeses (1914-2000). En su día escribí que el informe explica que usa el término “abuso” en su acepción más amplia: no se refiere solo a abuso sexual sino, sobre todo, a abuso físico (castigos, violencia), psicológico y, en general, dejadez, abandono, malas condiciones de vida, alimento, bajo nivel sanitario. Los datos, referido a 25.000 alumnos de escuelas, reformatorios y orfanatos en este periodo,  recogen 253 acusaciones de abusos sexuales a chicos y 128 a chicas. No todas están atribuidas a sacerdotes, religiosos o religiosas; son casos de diversa naturaleza y gravedad, rara vez referidos a impúberes. El otro informe (Murphy Report) se centra en la diócesis de Dublin y fue publicado en diciembre de 2009. La comisión identificó 320 personas abusadas desde 1974 a 2004; y otras 120 desde 2004 a 2009.

Lo he dicho mil veces, pero no me importa repetirlo de nuevo: un caso ya habría sido demasiado. Al mismo tiempo, hay que reconocer que no es lo mismo referirse a “decenas de millares”, como hace indulgentemente el New York Times, que a varios centenares, como muestran los informes publicados por la autoridad civil. No se trata de disminuir el problema sino de mostrar los niveles del delirio, y de camino comprobar que la única institución que ofrece datos y está haciendo cosas concretas para resolverlo es precisamente la Iglesia.

Leido en http://www.laiglesiaenlaprensa.com/2010/04/la-borrachera-num%C3%A9rica-del-new-york-times.html

Los jóvenes de hoy quieren familia y matrimonio

Frente a la generación de finales de los sesenta, que levantó sus armas contra las tradiciones recibidas e hizo gala de su carácter crítico, la generación del Milenio –la de aquellos que ahora tienen en torno a 18 años– es extrañamente convencional, explica en Time Nancy Gibs, basándose en los datos del último informe del Pew Research Center. “Preguntados sobre las metas de sus vidas, el 52% dice que ser un buen padre de familia es lo más importante para ellos, seguido de tener un matrimonio feliz. El 59% piensa que el aumento de nacimientos extramatrimoniales es perjudicial para la sociedad. Y mientras que son más tolerantes que las generaciones anteriores, tienden más a rechazar que a apoyar la cohabitación”.

Aunque estas afirmaciones pueden resultar sorprendentes, parece que no existe apenas “brecha generacional” entre los pertenecientes a la generación del milenio y sus padres. Niños y padres siguen, según Gibs, los mismos patrones de comportamiento, aunque “son menos luchadores que las generaciones anteriores”. Es sintomático que los jóvenes de ahora consideren que los valores morales de las personas mayores son generalmente mejores que los suyos.

En cuestiones religiosas, las nuevas generaciones no siente atracción por las “religiones oficiales”, pero ello no significa que rechacen la espiritualidad. Por el contrario, “son tan espirituales y tan propensos a creer en los milagros, en los ángeles y en el cielo como las generaciones anteriores. Rezan tanto como sus mayores. Parecen que no han perdido tanto la fe en Dios como la fe en las instituciones”.

Según el diagnóstico de Gibs, es una generación conformista y radicalmente optimista. No es de extrañar que el 41% de los jóvenes norteamericanos estén satisfechos de su situación y que, aunque un tercio considera que no gana lo suficiente para llevar la vida que desea, el 88% piensa que algún día mejorará su suerte.

Fuente: Time
Fecha: 18 Marzo 2010

Límites políticamente correctos

Aunque nuestra sociedad presume de haber liquidado los viejos tabúes, cada vez parece más claro que simplemente han sido sustituidos por otros. De modo que la misma libertad de expresión resulta hoy recortada por otros límites políticamente correctos. No se trata ya solo de opiniones, sino de hechos que está mal visto mencionar.

En Francia ha sido muy comentada la sanción que el Consejo Superior de lo Audiovisual –organismo regulador de la televisión– impuso a Canal Plus, por haber retransmitido los comentarios de un polémico periodista, Eric Zemmour, a propósito de la criminalidad y la inmigración. “Los franceses de origen inmigrante –había dicho Zemmour– sufren más controles policiales que los demás, porque la mayoría de los traficantes son negros y árabes, esto es un hecho”. Ante las críticas suscitadas, el empleador convoca al periodista a una entrevista previa al despido. El mundo mediático se encrespa; los lectores se movilizan a favor y en contra. Ante la reacción suscitada, la amenaza de despido de Zemmour es anulada.
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Fuera caretas, izquierda golpista.

Jamás pensaron que Aznar pudiese obtener una mayoría absoluta. Hasta entonces habían jugado a ser demócratas, a respetar la transición, a “perdonar el pasado”; la pasada por la izquierda vino bien, se vió que eran humanos, que llevaban años con ganas de tomar poder y bolsa, que les gustaba la patada en la puerta. Pero desde 2004, en seis años, no han dejado títere con cabeza y lejos de moderarse,se han radicalizado. El acto de la Complutense, con la excusa de Garzón, les ha quitado la careta: democracia directa y asamblearia (la suya); justicia popular (la suya); superioridad moral que lleva a romper las reglas democráticas. Actores con gafas oscuras, miembros del gobierno, un ex fiscal franquista, los sindicatos. Se ha tachado el acto de antidemocrático, lo es, y golpista. La izquierda española, entre sus oscuros fantasmas,es la que no ha evolucionado. Imaginen por un momento que hubiese sido la derecha la que hubiese organizado tal contubernio. Tomo y les aconsejo que tomen buena nota.

Leído en http://caraacara.blogspot.com/2010/04/fuera-caretas-izquierda-golpista.html

El libro negro del comunismo: vuelve el clásico silenciado

Se ha podido escribir que “la historia es la ciencia de la desgracia de los hombres”, y nuestro siglo de violencia [el s. XX] parece confirmar la veracidad de esta frase de una manera contundente.

Es cierto que en los siglos anteriores pocos pueblos y pocos estados se han visto libres de algún tipo de violencia en masa. Las principales potencias europeas se vieron implicadas en la trata de esclavos negros; la República francesa practicó una colonización que, a pesar de ciertos logros, se vio señalada por numerosos episodios repugnantes que se repitieron hasta su final. Los Estados Unidos siguen inmersos en una cierta cultura de la violencia que hunde sus raíces en dos crímenes enormes: la esclavitud de los negros y el exterminio de los indios.

Pero todo eso no contradice el hecho de que nuestro siglo parece haber superado al respecto a los siglos anteriores. Un vistazo retrospectivo impone una conclusión sobrecogedora: fue el siglo de las grandes catástrofes humanas -dos guerras mundiales, el nazismo, sin hablar de tragedias más localizadas en Armenia, Biafra, Ruanda y otros lugares-.El imperio otomano se entregó ciertamente al genocidio de los armenios, y Alemania al de los judíos y los gitanos. La Italia de Mussolini asesinó a los etíopes. Los checos han tenido que admitir a regañadientes que su comportamiento en relación con los alemanes de los Sudetes durante 1945-1946 no estuvo por encima de toda sospecha. E incluso la pequeña Suiza se encuentra hoy en día atrapada por su pasado de gestora del oro robado por los nazis a los judíos exterminados, incluso aunque el grado de atrocidad de este comportamiento no tenga ningún punto de comparación con el del genocidio.

El comunismo se inserta en esta parte del tiempo histórico desbordante de tragedias. Constituye incluso uno de sus momentos más intensos y significativos. El comunismo, fenómeno trascendental de este breve siglo XX que comienza en 1914 y concluye en Moscú en 1991, se encuentra en el centro mismo del panorama. Se trata de un comunismo que existió antes que el fascismo y que el nazismo, y que los sobrevivió y alcanzó los cuatro grandes continentes. Continue reading

Caracoles y toros

Ante la polémica antitaurina me pregunto:
¿Y los caracoles y el marisco?¿no se echan en agua hirviendo VIVOS? y que ricos estan.y se hacen caracoladas y mariscadas populares con mucha gente.

¿Y la matanza del cerdo, que hay que degollarlo y desangrarlo?? ¿no es una fiesta la matanza?

En fin

Cristianos expulsados de Marruecos

En las últimas semanas una treintena de cristianos han sido expulsados de Marruecos, por “perturbar la fe de musulmanes”.

A comienzos de marzo, justamente cuando se celebraba en Granada la cumbre de la Unión Europea con Marruecos, se difundía la noticia de la expulsión de cristianos del reino alauita. Este país tiene un Estatuto Avanzado con la UE desde 2008, pero las relaciones no son especialmente fluidas o prioritarias, como muestra que a la cumbre no asistiera el rey Mohamed VI. Continue reading

¿Cuál debe ser nuestra respuesta ante los terribles escándalos de la Iglesia?

La nota de ocho columnas de la semana pasada no se la llevó el desfile del Super Bowl ni quién sería el mariscal de campo, ni tampoco el discurso del Presidente al Estado de la Unión hablando de los operativos terroristas en los Estados Unidos. Nada de esto fue la noticia principal. Los encabezados fueron capturados por la muy triste noticia de que algunos sacerdotes en la Arquidiócesis de Boston abusaron de jóvenes a quienes estaban consagrados a servir.

Es un escándalo mayúsculo, uno que muchas personas que durante largo tiempo han tenido aversión a la Iglesia a causa de alguna de sus enseñanzas morales o doctrinales, lo están usando como pretexto para atacar a la Iglesia como un todo, tratando de implicar que después de todo ellos tenían razón. Muchas personas se han acercado a mí para hablar del asunto. Muchas otras hubieran querido hacerlo, pero creo que por respeto y por no querer sacar a relucir lo que consideran malas noticias, se abstuvieron; pero para mí era obvio que estaba en su mente. Y por eso, hoy quiero atacar el asunto de frente. Ustedes tienen derecho a ello.
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Legionarios de Cristo denuncia falsedades e irresponsabilidad en un artículo de El Mundo

Pedro J. Ramírez, director del diario El Mundo.

El pasado domingo, 11 de abril, el suplemento Crónica del diario El Mundo publicaba un artículo sobre la congregación de los legionarios de Cristo.

La información, firmada por Idoia Sota, mezcla, a juicio de los responsables de La Legión, “hechos conocidos, suposiciones y calumnias muy serias”.

Por este motivo, el director territorial de los Legionarios de Cristo en España, el padre Jesús María Delgado, ha enviado una carta al director de El Mundo, Pedro J. Ramírez que, por su interés informativo, reproducimos a continuación.

Estimado Señor director:

Le escribo acerca del artículo de Idoia Sota en el último número de Crónica, suplemento de El Mundo del domingo 11 de abril. En el mismo se mezclan hechos conocidos, suposiciones y calumnias muy serias, que no podemos pasar por alto y para las que le pedimos la oportuna rectificación.

Así escribe Idoia Sota: “Luis Garza compró una casa en Los Ángeles… Lo encerraron en aquella casa durante dos años… poseído de rabia, escupía espuma… El (exorcista) encargado de ahuyentar los demonios de Maciel visitó la casa en varias ocasiones… La habitación (…) se quemó en un incendio que arrasó Universal Estudios en Hollywood en junio de 2008… Garza (…) saltó por la ventana en pijama para salvar la vida”. En realidad, la casa donde se retiró y murió el P. Maciel se encuentra en Jacksonville (Florida), a miles de kilómetros de Hollywood (California) donde cinco meses después de su muerte (30 de enero de 2008) se quemaron los Universal Estudios. Cuando el P. Maciel murió en Jacksonville, tras haber recibido en varias ocasiones los sacramentos de la Iglesia, sólo lo acompañaron unos sacerdotes legionarios, dos señoritas consagradas del Regnum Christi y dos enfermeras locales.

Así podríamos seguir repasando el artículo: “La villa que [los legionarios] tienen en Termini, Palermo” y que “compraron a un mafioso” en realidad era un antiguo hotel abandonado, que se encuentra cerca de Nápoles, a 400 kilómetros de Palermo (Sicilia), y no lo vendió un mafioso sino el Estado italiano. Un poco más adelante, Idoia Sota escribe que “el dinero que donaba la Comunidad de Madrid (entre 2006 y 2008) nunca llegaba” a los proyectos sociales previstos en Colombia. En realidad, el supuesto “experto” citado por la periodista no estuvo en Colombia en estos años. Al contrario, los responsables de la Comunidad de Madrid sí viajaron allí y quedaron muy contentos con las instalaciones y los programas educativos para niños desfavorecidos en Medellín que ayudaron a financiar.

Igualmente falsas y todavía más graves son las afirmaciones sobre los asesinatos descritos por “El Ilusionista”.  Por ejemplo, según las ilusiones del autor de este libro que cita Idoia Sota,  al “P. Javier Orozco Yepes” lo mató el P. Maciel, despeñándolo por una carretera de la Costa Azul (Francia). En realidad, el P. Francisco Orozco Yépez (¡incluso está mal el nombre!) murió bañándose en el mar, en una playa cerca de Rapallo (Génova, Italia) mientras el P. Maciel se encontraba en Roma. ¡Qué decir del complot de superiores legionarios para envenenar al P. Maciel y sobre la contratación de detectives! Lo primero es la imputación de un delito. Ruego a la señora Sota que, de tener pruebas, acuda inmediatamente a la fiscalía para denunciarlo y, si no, ¿cómo es posible que se atreva a recoger, sin contrastar, imputaciones de ese calibre? Respecto a lo del detective, sin que eso sea delito, sí puedo afirmar que es absolutamente falso.

Señor director, usted estará de acuerdo conmigo en que la verificación de la información es un deber ineludible del periodismo. Esta verificación, que no se ha producido, era particularmente necesaria cuando se habla de personas que tienen una especial responsabilidad en la gestión de organizaciones eclesiales, que son honorables, y cuya fama no puede ponerse en entredicho sin ningún tipo de pruebas.

Decir que yo despedí de forma fulminante a D. Daniel Sada a causa de una transferencia irregular es algo que puedo desmentir directamente porque es falso. Primero: si nuestros controles periódicos hubiesen arrojado alguna irregularidad, es evidente que el señor Sada no podría seguir siendo hoy Rector de una de nuestras obras emblemáticas en España. Segundo: no he despedido nunca a Daniel Sada. La congregación le pidió que compatibilizase su cargo de Rector de la Universidad Francisco de Vitoria con un trabajo interino de coordinación de otras instituciones educativas hasta que se encontrase a la persona adecuada para desempeñarlo. Así sucedió, y después el Sr. Sada volvió en exclusiva a su cargo de Rector, que desempeña desde el año 2003 con pleno reconocimiento por nuestra parte. Tercero: no ha existido jamás la transferencia de la que hablan, que además nunca podría haber hecho Daniel Sada porque no ha tenido ni tiene firma o apoderamiento alguno en las cuentas bancarias de la Legión. Niego cualquier sospecha de que en nuestra Universidad se realice actividad ilegal alguna, insinuación que, una vez más, plantean en su artículo sin fundamento o prueba de ningún tipo. Sinceramente, si alguien tiene alguna prueba en ese sentido, le ruego encarecidamente que lo haga saber a las autoridades competentes. En el caso de D. José Luis Gutiérrez, la periodista se equivoca de fechas y de acusaciones, e insinúa, una vez más sin fundamento ni pruebas, que sacerdotes legionarios podrían haber estado involucrados con el delito de fraude por el que cumple condena, por el sólo hecho de atender pastoralmente a esta persona o sus familiares.

Respecto a D. Juan Uribe, presidente y fundador de la Fundación Carita Feliz, decir que no es concuñado de D. Jorge Ignacio Restrepo, quien, en cualquier caso, nunca ha dado una conferencia, charla o similar en el colegio Everest. D. Juan Uribe asegura que, como máximo, Carita Feliz habrá realizado 5 envíos a Colombia. Respecto a la recepción de paquetes, afirma que los únicos que Carita Feliz ha recibido son los normales con documentos compulsados para la justificación de proyectos ante la Comunidad de Madrid. Y que es absolutamente falso que haya recibido ni uno sólo a nombre del P. Alfredo Torres. Igualmente, no existe tal relación de cuatro años de la mencionada Fundación con la Universidad Francisco de Vitoria.

En resumen, no sé como “Crónica” puede publicar artículos irresponsables de este tipo que contienen afirmaciones calumniosas gravísimas sobre “chantajes de autoridades”, “conspiraciones contra la vida de personas”, “narcotráfico” y “blanqueo de dinero”.

Por nuestra parte, como congregación religiosa de la Iglesia católica, le puedo asegurar que actuamos y actuaremos con suma conciencia de nuestra misión al servicio de los hombres y cumpliendo responsablemente nuestros deberes eclesiales y civiles en la gestión de nuestras instituciones (cf. la reciente entrevista con nuestro administrador territorial en España donde se explica, entre otras cosas, la naturaleza del Grupo Integer y del Integer Ethical Found que no tienen nada de misterioso). Próximamente tendremos que analizar con nuestros abogados si esta gestión responsable también exige medidas legales contra publicaciones calumniosas como el artículo presente.

No cabe duda de que los hechos lamentables que hemos tenido que conocer recientemente sobre la vida de nuestro fundador llegan a parecer grotescos. Sin embargo, estamos decididos a afrontar también esta realidad con decisión (cf. comunicado del 25 de marzo 2010) y en estrecha colaboración con la Santa Sede. Miramos hacia el futuro con gran confianza. Para mí no cabe duda de lo que es nuestra tarea: Construiremos nuestra vida sobre la roca de Pedro, con la fuerza de Cristo resucitado y la ayuda de tantas personas de buena voluntad.
Firmado: P. Jesús María Delgado, L.C., director territorial de los Legionarios de Cristo en España”.

Carta en formato PDF pinchando aquí.

Leído en http://www.albadigital.es